La casa abajo
Camine miles de horas , dando vueltas de aquí aya
hable solo desde la mañana hasta el anochecer
invente miles de cosas, infinitos relatos
la locura me abrazaba en esa sola infancia
a la demencia yo le llamaba imaginación
era libre de aun estando entre paredes
no existían puertas que me encerraran
una mano invisible me arrastraba a donde la cordura termina
traspasábamos el limite de lo normal y conocido
a lo lejos las palabras solo eran ecos que decían vuelve
yo era un sordo, por que era feliz en mi locura
¿normal y cuerdo? la realidad esta fracturada
sus trozos están esparcidos en la sala
debo caminar con cuidado para no lastimarme
pues las cicatrices no me gustan…
la casa poco a poco se despedaza, se viene abajo
sus paredes ya no son firmes, su piso deforme
camino por ella mientras parece irse poco a poco
como castillo de arena contra las inclementes olas
miro como ya no tengo donde dar vueltas
ya se me olvido hablar para mi mismo
en la ventana veo mi reflejo mientras esta se quiebra
no se si huir o solo caer junto a la casa
es el tiempo quien me congela mientras observo
todo una vez se debe caer…
mies ojos lo captan, mi boca se cierra y mis oídos se ensordecen
mientras el ultimo grano de polvo hace parte del gran escombro…
Recuerdos
fragmentos que se desprenden de nuestra vida
indice de lo que empezamos a ser…
son los capítulos que se deshojan de una vieja novela
amarillentas paginas con tinte de nostalgia
vivo el holocausto, camino entre ruinas y tristezas
pero mi mente aun salta entre fotografías y escritos
frases que una vez dijiste, locuras que yo hice
mi mente solo recuerda, no quiere vivir este loco presente
las sonrisas del ahora son por los recuerdo del ayer
las ilusiones arrastradas por la lluvia piden un rescate
la maquina de los sueños sigue encendida luego de despertar
no se quiere apagar y aveces eso afecta mi realidad…
no quiero terminar como libro olvidado
llenarme de polvo con el tiempo
ya no soy de portada llamativa y lujosa
y no se que tanto mis hojas terminaran destrozándose
aun la brisa entra por la ventana y sopla suavemente
aveces mis hojas pasan una tras otras
pero no hay nadie que las vea…
ya no hay nadie que las quiera leer…













